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#RolEnCasa

Roloctubre 2021 – Relato participante “La tragedia del destino “

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Roloctubre es un evento narrativo de Rol en Casa. Hay dos formas de participación: en narrativa escrita y en narrativa oral (en video). El plazo de inscripción es hasta el 15 de octubre del 2021.

Este es un relato enviado para participar. Te invito a leerlo por completo, pues es parte de la narrativa de la comunidad. Si te gusta, comparte el artículo en tus redes o déjame un comentario donde lo hayas visto publicado.

¡Espero también participes!

La tragedia del destino – Relato de Roloctubre

Abro mis ojos y estoy aun flotando en este trozo de madera roída, una parte de ese gran barco llamado “destino”… ja, que cruel fue el destino con un barco llamado de tal forma, que curioso puede ser algo que para algunos solo es un fragmento de la imaginación.

Recuerdo haber zarpado desde los muelles de la gran ciudad, dispuesto a explorar nuevas tierras. Un casco lustroso y bien trabajado, tres mástiles tan altos que podría decirse que tocaran el cielo. Sogas, barandales, camarotes y demás partes como nuevas, con olor a madera recién cortada evocando la sensación de estar en medio de un bosque. Pero tales sensaciones duraron tan poco, una cruel tormenta nos alcanzó siendo tan implacable como si los mismos demonios se adueñaran del mar solo para atormentar nuestro viaje.

Con las olas azotando por ambos lados de la embarcación, solo era cuestión de tiempo para que la tripulación empezara a caer por la borda. Yo aquí, aferrándome a un mayal que envuelve unos barriles de la más fina cerveza de los pueblos del norte. Vi como una ola inefable surge del océano embravecido para tragarse a un marino el cual produjo un grito con tal terror que aún resuena en mis oídos. A la sombra de los relámpagos con mis ojos desorbitados de tal visión, me deje llevar por la gran ola que partió el barco en dos.

A la deriva en estas aguas extrañas y tranquilas espero que la vida me de otra oportunidad. Que noche más solitaria y silenciosa… un momento… puedo ver como se encienden unas chispas a lo lejos, doy un grito de alerta esperando que mi voz no se pierda en el aire, pero en ese momento me doy cuenta de donde estoy, una caverna que hace resonar mi voz con un característico eco haciendo que aquella persona se fije en mi… Recibo respuesta de uno de los marinos que nos acompañaba. Cuando logro alcanzarlo ya ha encendido una antorcha que deja ver un poco más del lugar; un sitio sombrío y húmedo, algunas partes rocosas en sus paredes y con un techo alto y abovedado, ahora logro escuchar como algunas gotas caen quedamente en algún lugar distante. 

El marino insiste en buscar una salida mientras avanzamos alejándonos del agua. ¿Qué clase de cueva es esta?, me pregunto, ¿Seremos esclavos de su profundidad hasta la muerte? Sigo con mis pensamientos mientras encontramos esqueletos sin un ápice de carne en descomposición, ropas roídas y viejas, incluso piezas que podrían ser casi que tesoros. Mis pensamientos aterradores crecen entre más nos adentramos en este lugar oscuro… ya no cabe la menor duda, en este sitio habita una temible criatura come hombres.

Avanzamos con estricto cuidado, intentando que nuestros pasos no alteren a la criatura habitante del lugar, pero nuestras pisadas se vieron afectadas por una especie de líquido entre amarillo y verde con cierta fluorescencia que se empezaba a acumular en varias partes en el piso del lugar. De repente un estruendo ensordecedor y acompañado de una sacudida que casi nos tumbó, el líquido del lugar en donde estábamos comenzó a hervir de forma singular haciendo que los esqueletos se hundieran desapareciendo… fundiéndose con el líquido que brillaba mucho más. Todo se ilumino de tal forma como la visión que se hizo tan clara como el día y el momento que mis ojos habrían querido borrar, el momento de la tormenta cuando la calamidad abrió sus fauces y se tragó al “destino”.

Se cuentan historias de un ser tan gigante como el mundo mismo, viviendo en un mar tormentoso junto a vientos huracanados. Allí en los confines del mundo donde se logran ver las lustrosas escamas de un ser ondulante que, persiguiendo su propia cola, abre sus gigantescas fauces levantando olas tan gigantes que partirían un barco en dos.

Autor Mauricio Martínez

*Este texto se crea para el evento narrativo Roloctubre de Rol en Casa. Por favor no reproducirlo ni copiarlo, es una creación original de un miembro de la comunidad.